Un servidor con Docker
Con un VPS de 5 € al mes se empieza de sobra. Docker y Docker Compose, y nada más instalado a mano.
Autoalojado
WooCommerce se instala en cinco minutos en cualquier hosting compartido porque el PHP ya está corriendo ahí. Esto no es eso, y por muy buena que sea la documentación eso no cambia. Lo que sí prometemos es que desde una máquina con Docker es un comando y un asistente que no te miente.
Con un VPS de 5 € al mes se empieza de sobra. Docker y Docker Compose, y nada más instalado a mano.
Se levanta dentro del propio fichero de Docker. La extensión de vectores es lo que hace funcionar la búsqueda en lenguaje natural; sin ella, el buscador sigue funcionando por palabras.
Solo cuando salgas a producción. Para probarlo, todo responde en local sin configurar absolutamente nada.
Ni cPanel, ni Plesk, ni una carpeta subida por FTP. Esto corre como un proceso permanente contra su propia base de datos, y un hosting compartido normal no ofrece ninguna de las dos cosas. Si es lo que tienes, WooCommerce o PrestaShop son la respuesta honesta.
Levanta la base de datos, el backend de comercio, el panel, el panel del vendedor y la tienda. Los programas vienen ya construidos y no se compila nada; la primera vez tarda unos minutos en descargar las dependencias del servidor, y después arranca en unos diez segundos.
Para probarlo no hay nada que editar. Para publicarlo se tocan dos cosas —los dominios y los secretos— y las dos están señaladas en el fichero.
docker compose up -dAbrir el panel te lleva directo al instalador.
Una lista de pasos en vez de una barra de progreso: cuando la cosa se complica necesitas ver qué falta, no cuánto. Si cierras la pestaña, retoma donde lo dejaste.
Qué hay y qué falta
Versión del entorno, conexión a la base de datos, y si los secretos de sesión siguen siendo los de ejemplo. Cada fallo viene con el botón que lo arregla, no con un código de error.
Crear las tablas
El esquema se crea en segundos —173 tablas— y aun así el registro se ve en directo. Una pantalla en blanco se lee como «se ha colgado», y la gente cierra la pestaña.
Nombre y datos básicos
Nombre de la tienda, moneda, lo imprescindible.
Tu cuenta
Crear esta cuenta es lo que cierra la instalación: desde ese momento toda la ruta del asistente deja de responder, así que nadie puede reinstalar tu tienda por encima.
Con o sin catálogo de ejemplo
Un ejemplo completo con el que trastear, o una tienda vacía. Tú decides.
Primeros pasos
Directo al panel.
Tres reglas, prestadas de cómo se despliega desde hace veinte años: construir en otro sitio, comprobar antes de conmutar, y no reconstruir nunca para volver atrás.
La versión nueva se compila en su propio directorio. Si la construcción falla, la tienda en marcha ni se entera.
El proceso nuevo tiene que responder en un puerto interno antes de que nada apunte a él.
Volver atrás es mover un enlace, no reconstruir. Las versiones anteriores siguen en disco.
Matiz honesto: la conmutación todavía corta unos segundos de servicio, y volver atrás hoy se hace a mano en el servidor. Un enrutador delante haría las dos cosas instantáneas, y está en la lista.