Traer tu tienda de Shopify o WooCommerce
Traerte el catálogo, los clientes y el historial de pedidos de tu tienda actual sin perder el posicionamiento que ya tenías en Google.
Está en Panel → Migración. No hace falta configurar nada antes.
Dos formas de entrar
Sección titulada «Dos formas de entrar»Conectarte a tu tienda. Le das la dirección y unas llaves de solo lectura y se trae todo por su cuenta. Es lo que quieres casi siempre: no hay que exportar nada, no hay ficheros que se queden a medias, y viene lo que un CSV no puede traer —los pedidos, los cupones, las reseñas—.
Subir un CSV. Para quien no puede o no quiere dar llaves de su tienda, y para plataformas que todavía no cubrimos. Trae productos y clientes.
Empieza por la prueba
Sección titulada «Empieza por la prueba»La casilla «Primero una prueba» viene marcada, y conviene dejarla: trae 20 de cada cosa para que veas cómo queda tu catálogo aquí antes de traerte veinte mil.
Míralo, y si te convence, deshaz la prueba y lánzala entera. Deshacer una prueba de veinte productos es un botón; deshacer una migración completa mal apuntada también, pero media hora después y con el susto puesto.
Las llaves que hacen falta
Sección titulada «Las llaves que hacen falta»Shopify
Sección titulada «Shopify»La dirección es la que acaba en .myshopify.com, no tu dominio bonito: la
API solo entiende ésa.
El token sale de una app privada con permiso de lectura de:
| Permiso | Para qué |
|---|---|
read_products |
catálogo, variantes, colecciones |
read_inventory |
el peso — sí, el peso está en el inventario |
read_customers |
clientes |
read_orders |
historial de pedidos |
🔴 Sin
read_inventoryllega el catálogo entero sin un solo peso, y sin un error. Shopify sacó el peso de la variante en 2024 y lo puso en el inventario, que pide otro permiso. Un catálogo sin pesos calcula todos los envíos al precio base. Si pasa, te avisamos al terminar — pero es más barato darlo antes.
WooCommerce
Sección titulada «WooCommerce»WooCommerce → Ajustes → Avanzado → API REST → Crear clave, con permiso de
lectura. Te da una clave (ck_…) y un secreto (cs_…).
Si tu alojamiento se come la cabecera de autenticación —le pasa a mucho Apache— lo detectamos, se reintenta por otra vía y te lo decimos, en vez de arreglarlo a escondidas.
Qué se trae
Sección titulada «Qué se trae»| Shopify | WooCommerce | CSV | |
|---|---|---|---|
| Productos, variantes, precios, stock | ✅ | ✅ | ✅ |
| Imágenes (realojadas en tu tienda) | ✅ | ✅ | ✅ |
| Categorías y colecciones | ✅ | ✅ | ✅ |
| Título y descripción de SEO | ✅ | ✅ | ✅ |
| Campos personalizados | ✅ | ✅ | — |
| Clientes y direcciones | ✅ | ✅ | ✅ |
| Historial de pedidos | ✅ | ✅ | — |
| Cupones | — | ✅ | — |
| Reseñas | — | ✅ | — |
| Entradas de blog | — | ✅ | — |
Y siempre, con cualquiera de los tres: el mapa de redirecciones.
El SEO: lo que casi nadie se lleva
Sección titulada «El SEO: lo que casi nadie se lleva»El título de SEO no es el título del producto. En la ficha se lee «Camiseta»; en Google tiene que leerse «Camiseta de algodón orgánico | Mi Tienda». Si llevas años escribiéndolos, eso es parte de por qué te encuentran.
Se trae de las columnas propias de Shopify y, en WooCommerce, de Yoast o Rank Math, que son los dos que se reparten casi todo WordPress. Con otro complemento no se pierde nada que tuvieras: simplemente no hay.
Las redirecciones: la otra mitad del trabajo
Sección titulada «Las redirecciones: la otra mitad del trabajo»Más de la mitad de las tiendas que cambian de plataforma pierden tráfico de Google, y casi nunca es por un castigo: son URLs viejas que dejan de existir sin decir a dónde han ido.
Se genera una redirección permanente por cada URL vieja, una a una. Mandarlo todo a la portada no vale: para Google eso es una página de error disfrazada.
Incluye las URLs de Shopify anidadas en colección
(/collections/ropa/products/camiseta), que son la mitad del tráfico de producto
de una tienda Shopify y las que todo el mundo olvida.
Sale en cuatro formatos —nginx, Apache, JSON y CSV— y puedes descargarlo sin haber importado, que es cuando lo necesitas: antes de tocar los DNS.
Solo cubre los productos. Las páginas estáticas y las URLs con filtros que tuvieras indexadas no están ahí: sácalas de Search Console y añádelas a mano.
Los pedidos se archivan, no se rejuegan
Sección titulada «Los pedidos se archivan, no se rejuegan»Un pedido de hace dos años entra como historial. No descuenta stock, no cobra, no manda ningún correo y no reparte puntos.
No es un detalle técnico: mil pedidos migrados descontando stock te dejan el catálogo agotado antes de abrir, y un «tu pedido está en camino» a un cliente de 2024 es la peor primera impresión posible de una tienda que acaba de nacer.
- Con su fecha de entonces. Con la de hoy, tus informes de ventas mienten y el plazo de devolución se te reabre para todo el catálogo de golpe.
- Con su número, si lo pides. La numeración de la tienda nueva se coloca por encima para que el primer pedido de verdad no choque con uno de hace dos años.
- Enganchados a su cliente y a sus productos, para que salgan en «mis pedidos» y puedas devolver lo que se vendió antes del cambio.
- Una línea de un producto que ya no vendes entra igual, con su título, su SKU y su precio. Es lo que hace falta para atender a quien pregunta.
El estado se traduce a pendiente, completado o cancelado, y se guarda además el original tal cual — Shopify parte el estado en dos campos y WooCommerce lo junta en uno, así que cualquier traducción pierde algo.
Los cupones
Sección titulada «Los cupones»Se traen con su código, su descuento, su límite de usos y las veces que ya se usaron — sin eso, un cupón de cien usos gastado noventa y siete llega con cien disponibles.
Uno caducado también se trae, pero apagado: así quien lo tenga guardado ve «ha caducado» y no «no existe», y los pedidos viejos que lo usaron se pueden explicar.
🔴 Las condiciones no viajan todavía. Importe mínimo, restricción por producto o categoría, por correo, «no combinable»… nada de eso se trae, y un cupón sin su condición descuenta donde no debía. Te sale la lista con el código de cada uno, para que los revises antes de anunciarlos.
Reseñas, blog y colecciones
Sección titulada «Reseñas, blog y colecciones»Las reseñas no vuelven a moderación. Ya pasaron por ella en tu tienda vieja; meter ochocientas en la cola obliga a revisar a mano lo ya revisado, y lo que pasa de verdad es que nadie lo hace y tus fichas se quedan sin ninguna. Lo que marcaste como spam o tiraste a la papelera se queda allí.
Del blog llegan las entradas publicadas, no los borradores. El blog es de WordPress, no de WooCommerce, y las llaves de WooCommerce no autentican sus rutas. Se traen con su portada, su firma y su fecha de publicación.
Las colecciones automáticas de Shopify entran congeladas. Una colección automática es una regla («todo lo que cueste menos de 20 €») que Shopify reevalúa sola. Aquí entra con los productos que tenía el día de la mudanza, como categoría normal: funciona igual el primer día y deja de actualizarse sola. Te decimos cuáles, por su nombre.
Mientras corre
Sección titulada «Mientras corre»Verás las etapas, no un porcentaje: cuando algo va lento, lo que necesitas saber es en qué va lento. Puedes pausarla y seguir después.
Los problemas salen arriba y en dos bloques: lo que no ha entrado y lo que ha entrado pero conviene mirar. No están escondidos detrás de un desplegable a propósito — una migración que termina «bien» con doce avisos es una que hay que revisar antes de abrir.
Deshacer borra lo que trajo esa mudanza y te dice qué no ha podido deshacerse. Callarlo sería peor que no ofrecerlo.
Volver a pasarla
Sección titulada «Volver a pasarla»Entre la migración y el cambio de DNS pasan días, y tu tienda vieja sigue vendiendo. Vuelve a lanzarla y traerá solo lo nuevo: lo que ya está se reconoce y se actualiza, no se duplica. Ni los productos, ni los clientes, ni el historial.
Puedes repetirla las veces que quieras.
Cosas que te ahorran un disgusto
Sección titulada «Cosas que te ahorran un disgusto»- El precio que se trae es el que paga el cliente, no el tachado. Traer el de antes vendería más caro que tu tienda original.
- El peso se convierte solo a la unidad de la tienda, venga en kilos, libras, gramos u onzas. Confundir libras con kilos infla cada envío un 120 %.
- Lo que estaba oculto entra como borrador. Lo archivado en Shopify también: publicarlo sería reabrir algo que cerraste a propósito.
- Las contraseñas no viajan. Lo que guardan Shopify y WooCommerce son hashes de su propio algoritmo. Tus clientes entran como ficha y crean su cuenta con el mismo correo la próxima vez. Díselo antes de abrir, o te enteras por sus mensajes.
- El permiso para mandar correos se copia, nunca se supone. Solo entra suscrito quien lo dijera explícitamente; vacío o raro es un no, y si un correo sale dos veces gana el no. El RGPD pide un acto afirmativo, y «ya estaban en mi lista» no es una base legal.
- Los códigos de barras son únicos en toda la tienda. Si tu exportación repite uno, se queda el primero y a los demás se les deja en blanco — antes que perder el producto entero. Te decimos cuántos.
- Repasa los impuestos antes de abrir. Cada plataforma guarda el IVA a su manera: mira si tus precios llevan impuesto incluido.
Catálogos grandes
Sección titulada «Catálogos grandes»Conectándote no hay límite de tamaño: el trabajo corre en segundo plano, se puede pausar y se reanuda por donde iba si algo se corta. En Shopify se pide un volcado completo y se espera a que lo prepare, que en un catálogo grande son minutos.
Con CSV el límite del fichero son 25 MB. Si tu catálogo pasa de ahí, pártelo: como no duplica nada, puedes subirlos uno detrás de otro.
Lo que todavía no se trae
Sección titulada «Lo que todavía no se trae»- Los campos personalizados de las variantes en Shopify. Los del producto sí.
- Las condiciones de los cupones (ver arriba).
- Las páginas estáticas y los menús de navegación.
- Zonas y tarifas de envío, y las clases de impuestos.
- Los borradores del blog de WordPress.